Ventajas de tener una tienda online

En la actualidad, vender por Internet es algo muy común. Sin embargo, muchos empresarios tradicionales son reacios a tener su negocio en Internet, ya sea por miedos o porque simplemente no creen que pueda dar beneficios. Pero una tienda online no sólo da más beneficios económicos, sino que ayuda a ganar reputación y destacar entre nuestros competidores.

En este artículo comentamos algunas de las razones por las que ofrecer productos o servicios en la red es una buena idea.

Es importante saber que un negocio online necesita tiempo y dedicación, puesto que el objetivo será que muchos clientes pasen por ella. Es importante que la programación que se haga ssea efectiva y lo suficientemente potente para soportar una gran carga de tráfico.

Las TICs y el comercio

Fuentes del Instituto Nacional de Estadística de España aseguran que el 8 de cada 10 empresas en España tiene página web. Estas empresas tienen ventajas sobre las que no la tienen, puesto que más visibilidad, alcanzan más clientes y las ventas no se limitan a un espacio físico.

Las empresas aprovechan los avances de las nuevas tecnologías en el comercio, como por ejemplo lo hace esta empresa. En su página web puedes comprar productos de peluquería de alta calidad, y entre otras cosas, le permite llegar a muchos más clientes que si sólo tuviera una tienda física. Las fronteras físicas ya no son un problema para la venta de productos.

Ventajas de la tienda online

Las ventajas que se describen a continuación se hacen en relación a una tienda física, y con las que claramente se aumentarán los beneficios de tu negocio:

  • No hay horarios: las ventas online poseen la gran ventaja de que pueden hacerse en cualquier momento del día y cualquier día. No tendremos un horario de apertura y de cierre. Un cliente podrá comprar tanto a las 5 de la tarde como a las 5 de la mañana.
  • Más visible: si queremos comprar productos de peluquería de alta calidad, lo primero que haremos será buscar en Internet, sobre todo si queremos comparar precios y opiniones. Esto permite a las empresas vender sus productos a clientes que se encuentran a cientos de kilómetros de ellos.
  • Actualizados: a la gente le gusta estar a la última, sobre todo si se trata de tecnología. Es por ello que también dar una imagen más actualizada como empresa nos ayuda a que más clientes apuesten por nosotros.
  • Proceso de compra más rápido para clientes ya fieles, es una ventaja el poder adquirir los productos que quieren a través de Internet, sin necesidad de moverse de casa. 
  • Estudio del cliente y del mercado, poder estudiar al consumidor online y su comportamiento hoy en día es más fácil de lo que creemos. Existen herramientas que nos ayudan a crear estadísticas muy útiles.
  • Menor coste: una tienda física tiene más gastos de mantenimiento que una tienda online.

Estas son algunas de las ventajas que ofrece la creación de una tienda online. Para mejorar como empresa y actualizarnos, es necesario que evolucionemos a la par de la sociedad y seamos capaces de satisfacer necesidades actuales.

Debemos fijar nuestros objetivos teniendo en cuenta el comportamiento de nuestros clientes, y si éstos prefieren comprar en la web antes que desplazarse a una tienda física, tenemos que ofrecerles esa posibilidad.

Comprar en Amazon

Hoy en día comprar por Internet se ha vuelto muy habitual en el mundo y no es para menos, ya que es muy fácil, cómodo y accesible para realizarlas.

Quien iba a imaginar que podrías comprar lo que quisieras sin salir de casa y que tuvieras disponible miles y miles de productos para comprar con solo un par de click en la computadora.

La revolución mas grande que ha podido dejar el Internet ha sido el comercio electrónico ya que hoy en día se puede vender y comprar lo que quieras por Internet.

La mayoría de las personas acuden a esta modalidad de compra más que todo en las épocas de fiestas, cuando están las tiendas abarrotadas y es más difícil encontrar los productos, artículos, aparatos, entre otros deseados.

En Amazon compras por internet sin ningún problema y se ha convertido en una opción de compra popular para muchas personas alrededor del mundo.

Este portal vende miles de productos por hora y factura billones de dólares al año. Realmente es uno de los más poderosos portales de comercio electrónico que existe hoy en día.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la seguridad en estos tiempos. Los delincuentes buscan la manera de interceptar el dinero de los compradores o de robarles los datos personales. Por esta razón debes ser precavido a la hora de realizar estas compras por Internet y protegerte de las estafas.

Consejos Para Hacer Tus Compras Más Seguras

Para ello, los siguientes consejos te ayudarán a no caer en estas trampas:

  • Compra siempre en sitios de Internet conocidos o de buena reputación. Por lo general la buena reputación se mide en las calificaciones y comentarios que dejan las personas que ya han realizados sus compras ahí.
  • Usa Tarjetas de Crédito. Estas brindan mayores protecciones que las tarjetas de débitos.
  • Conoce el precio total antes de pagar. Cuando haces click en “COMPRAR” debes asegurarte que el precio final incluya a todos los cargos, tales como los gastos de envío, los impuestos y el seguro. Asegúrate también si hay descuentos o algún cupón antes de finalizar tu compra.
  • Lee la política de devoluciones. Cada vendedor tiene la suya.
  • No hagas compras en sitios de otros países. De este modo evitas problemas para localizar al vendedor, hacer la devolución o intercambio en el extranjero. También evitas el riesgo de que te paren productos en las aduanas.

En Internet existen innumerables portales que compiten por los mejores precios online. No te dejes llevar por las emociones. Haz una revisión de los certificados de cada web, verifica si aparece un icono cerrado donde aparece la URL.

Para los estafadores, la información personal de los consumidores es tan valiosa como el dinero. Ellos usan los datos para comprar productos o robar la identidad de sus víctimas. Para proteger la información personal se recomienda lo siguiente:

  • A la hora de proporcionar tus datos ten en cuenta que debes colocar solos los necesarios. Ten mucho cuidado, por ejemplo, si te piden números confidenciales o nombres de tus familiares.
  • Tampoco es bueno que dejes grabado tus contraseñas en dichos portales, ya que en él puede figurar el historial de tus compras con tus tarjetas utilizadas, además de la dirección de tu casa.
  • Si realizas compras en redes públicas, debes tomar en cuenta que puedes poner en peligro tus datos, puesto que la información transmitida puede ser capturada por hackers. Es preferible una red privada o segura.
  • Si llegan a tu correo electrónico algún mensaje con una promoción que muestra un precio muy inusual, lo más probable es que sea una estafa para atraer usuarios y así robar tus datos de la tarjeta de crédito.
  • Asimismo, debes evitar, cuando sea posible, compartir el número de Seguro Social y no transmitir datos personales por email ya que no es una manera segura de hacerlo.
  • Siempre revisa los movimientos de tu tarjeta de crédito. Lleva un control de los movimientos que hagas y en que días los haces. Si ves algún cargo a tu cuenta que no recuerdes haber realizado, comunícate con el banco para que te brinde con más detalle de esa transferencia.
  • Otro dato muy importante que debes tener en cuenta es que debes revisar con mucho detalle los datos y el historial del vendedor. Revisa si ha hecho ventas del mismo producto que quieres comprar o si tiene ya comentarios de personas que ya le hayan comprado antes.
  • Por último, cambia la contraseña de manera periódica.

Espero que con estos consejos puedas tener más claro cómo hacer tus compras por Internet y así puedas tener una experiencia de compra más segura.

Escribir para vender es una necesidad para todos los que, de alguna manera, hemos llevado nuestros negocios al ámbito digital.

Tus potenciales clientes llegan a ti y te leen.

Puede que después contacten contigo incluso personalmente, cara a cara, pero lo primero que hacen cuando llegan a tu web o blog, o cuando te encuentran en redes sociales, es… leerte.

Así que ya puedes esmerarte con tu escritura si quieres captar clientes.

Si al llegar a tu dominio digital tú les recibes con pobres palabras (e imágenes) les estás dando una buena excusa para largarse de allí cuanto antes.

Sobre cómo escribir para vender se ha escrito mucho así que en este post lo que quiero es hacer un ejercicio práctico para mostrarte sobre el terreno solo 4 técnicas, que son, probablemente, las más sencillas y efectivas.

Sin esto no vas a ningún lado, porque estas 4 formas de escribir para vender son como el ABC de la escritura persuasiva. Así que vamos al grano.

Diles lo que quieren oír

 En esta ilustración puedes ver la diferencia que existe entre ofrecer tu producto a cualquiera y ofrecer tu producto a gente “especial”.

Tu cliente quiere sentirse especial, ¿y quién no?. Quiere que le digas que es elegante, que tiene clase y que solo alguien con su estilo y porte va a saber sacarle provecho a esas botas de agua.

No hay nada que halague más a tu cliente que decirle: “este producto que vendo no sirve para cualquiera. Está pensado exclusivamente para gente de un nivel superior: como tú.

Con este tipo de mensaje estás consiguiendo varios objetivos:

  • Estás haciendo que tu cliente se reconozca a si mismo como integrante de ese grupo de personas que tiene clase y estilo ( y eso le encanta a cualquiera)
  • Estás diciéndole que para reafirmar su pertenencia a ese grupo lo mejor que puede hacer es comprar tu producto
  • Estás colocando tu mercancía en un nivel superior
  • Estás otorgando personalidad a tu producto (estas no son una botas vulgares, son unas botas happy)

Además, el mensaje está identificando a los consumidores de estas botas como gente con chispa, gente que chapotea de felicidad en los charcos, lo cual va muy orientado al estilo de vida que quieren disfrutar, o aparentar, los jóvenes (que son probablemente el público objetivo de tu botas de lunares con hebilla roja)

Conclusión: hazle saber a tu cliente que has visto en él a alguien distinguido y que tu producto va a reafirmar su identidad y a acentuar esa clase innata que él tiene.

Es lo que quiere oír.

¡Ojo!, no se te ocurra tomarle por idiota o te va a mandar muy lejos. No le halagues descaradamente. Solo sugiérele.

Crea complicidad con tu cliente

En esta ilustración puedes ver la diferencia que existe entre redactar un texto plano de venta y redactar un texto que guiñe un ojo a tu cliente.

Estás vendiendo un producto divertido, con mucho color y sabor. Quizá sea un producto idóneo para ponerle una chispa de humor (sin pasarte) y atraer su atención.

Se trata de conectar con ellos de una manera agradable y de destacar sobre el resto con un mensaje tan dulce como esa deliciosa rosquilla rosa con topping.

El guiño de complicidad lanza un mensaje de “te entiendo”, “estoy de tu parte”, “comprendo lo que haces y como actúas”, “tú y yo sabemos de lo que hablamos”, “yo haría, o hago, lo mismo que tú”.

Y por tanto es un mensaje que te aproxima mucho a tu cliente y provoca que sintonicéis de manera especial.

Para conseguir que alguien empatice contigo y se genere un sentimiento de complicidad debes medir muy bien lo que vas a hacer para caer bien. Nunca generarás complicidad con alguien que no te cae bien o a quien no caes bien.

Valora tu producto más que nadie

Es tu obligación buscar las palabras que mayor valor puedan otorgar a tu producto.

El ejemplo anterior es muy gráfico.

No hay color entre vender una simple cámara de segunda mano o vender una joya del pasado que te va a proporcionar experiencias únicas.

En este caso, el texto es el que aporta valor a esa vieja cámara.

Ha conseguido darle la vuelta a la tortilla convirtiendo un producto viejo y usado en un molón producto vintage.

Hemos jugado con la idea de que el precio no es negociable para reforzar nuestro argumento de venta.

Estamos tan seguros de que esta vieja cámara es una joya que no negociamos el precio.

Al negociar el precio estás devaluando tu producto porque estás diciéndole a tu cliente que su precio real y objetivo no es el que tú proponías.

Así que, como regla general (y salvo casos específicos) nunca digas que el precio es negociable o estarás entrando a subastar tu producto al mejor postor.

Haz que el tiempo juegue a tu favor

El “tengo que pensarlo” es, muy frecuentemente, una estrategia evasiva que sigue tu cliente para ganar tiempo frente a tu propuesta de venta.

El “tengo que pensarlo” es la excusa perfecta para quienes…

  • Sienten pudor de decirte tajantemente que no les interesa tu producto.
  • Esperan que el tiempo juegue a su favor y quieren provocar que les hagas una rebaja u oferta especial.
  • Suelen procastinar sus compras.
  • Quieren comparar precios y calidades con otros negocios de tu competencia antes de darte el sí definitivo.

Limitando el tiempo de tu oferta estás obligando a tu cliente a precipitar su decisión para no desaprovechar la ocasión única que le estás planteando.

Cuando pones el tiempo a tu favor estás despertando en tu cliente un sentimiento muy poderoso para la venta: el sentimiento de pérdida.

Si tu cliente cree que está perdiendo una oportunidad irrepetible (y realmente está interesado en tu producto) no tendrá inconveniente en precipitar su decisión.

Las cuatro técnicas anteriores NO sirven de nada si no tienes un buen producto.

Como bien sabes “el papel lo aguanta todo”.

Esto significa que cualquier buen redactor comercial, o copywriter, podrá escribir los textos que tus productos necesitan para alcanzar la consideración de tus clientes pero… esto solo funciona cuando tu producto es lo suficientemente bueno y atractivo.

No te apoyes en técnicas de copywriting para engañar a tus clientes. Si el producto no cumple lo prometido en el texto vas a tener problemas.

Una cosa más: además de utilizar técnicas de escritura persuasiva no olvides hacer gráficamente atractivo tu mensaje. Un texto plano no ayuda a llamar la atención de tus clientes por muy bueno que sea.

Así que, a la hora de escribir para vender,  presta  atención también al continente y no solo a los contenidos.

Leyes Ecommerce Spain

Existen diversas leyes, directivas y decretos que regulan el comercio electrónico en España. Estas normas regulan las actividades de las empresas en Internet, que además deberán cumplir con todas las leyes que afectan a las empresas físicas. Las leyes más importantes, aplicadas al comercio electrónico son:

Registro de la empresa y fichero de datos:

Los comerciantes deberán comunicar al Registro Mercantil en el que se encuentren inscriptos al menos un nombre de dominio, así como todo acto de sustitución o cancelación del mismo (art. 9 LSSICE).

Según el art. 26 de la LOPD, el comerciante notificará la creación de ficheros con datos de carácter personal a la Agencia de Protección de Datos. Una vez recibida la aprobación por parte de la agencia, el comerciante podrá comenzar a almacenar datos. Transcurrido un mes desde la presentación de la solicitud sin que la agencia hubiera resuelto sobre la misma, se entenderá inscrito el fichero.

Ley Oficial de Protección de Datos (LOPD):

Esta ley aplica a los datos de carácter personal registrados. Un dato de carácter personal es cualquier información (texto, gráficos, audio, etc.) concerniente a personas físicas identificadas o identificables. Para más información consultar en la web de la Agencia Española de Protección de datos.

Personas identificadas:

Se considera que un dato identifica a una persona si ese dato nos indica a qué persona se refiere, sin que sea necesario realizar cualquier averiguación posterior, por ejemplo el DNI.

Personas identificables:

Un dato hace a una persona identificable si solo es posible a través de algún proceso posterior averiguar la identidad de la persona, por ejemplo el ADN.

Datos de carácter identificativo:

Son: NIF/DNI, dirección, imagen, voz, número de la Seguridad Social, teléfono, marcas físicas, nombre y apellido, firma, huellas, firma electrónica y tarjeta sanitaria.

Obligaciones del comerciante:

Existen una serie de obligaciones para los comerciantes que registren datos de carácter personal:

  • Registrar el fichero en la Agencia Española de Protección de Datos, antes de comenzar a almacenar datos.
  • En los formularios de recogida de datos es obligatorio incluir un aviso legal que informe sobre el fichero de datos y su finalidad, los responsables de los datos y los derechos del afectado.
  • Adoptar las medidas de seguridad requeridas de acuerdo a la clase de datos personales almacenados.
  • Creación de un documento de seguridad que explique las medidas de seguridad adoptadas.
  • Deber de secreto, manteniendo la confidencialidad de los datos.
  • Atender a los derechos de las personas que nos hayan facilitado sus datos, a conocer, cambiar o cancelar esos datos en un plazo no mayor a 10 días.

Contrato:

Después de celebrar el contrato, es obligatorio confirmar la recepción de la aceptación, mediante el envío de un acuse de recibo por correo electrónico antes de las siguientes 24 horas (art. 28 LSSICE).

Los contratos con consumidores se presumirán celebrados en el lugar en que éste tenga su residencia habitual (art. 28 LSSICE).

El comerciante tiene un plazo de hasta 30 días para entregar los bienes contratados (art. 103 D 1/2007). A partir de ese momento el consumidor puede reclamar y dar al comerciante un tiempo adicional para ejecutar el contrato. El consumidor podrá obligar al comerciante a cumplir con el contrato o exigir el reembolso. Si el comerciante no tiene stock, podrá entregar un bien de características similares o superiores, al mismo costo que el bien adquirido por el consumidor.

La prueba de la celebración de un contrato indica que es a través del uso de firma electrónica. Esto no es práctico para los consumidores y por lo tanto se asume que el consumidor acepta el contrato ya que recibe una copia del contrato y además tiene el derecho a desistir el contrato una vez que recibe el bien.

Condiciones Generales de Venta:

Antes de la celebración del contrato es obligatorio informar al consumidor sobre determinados temas.

Según el artículo 10 y 27 de la LSSICE se debe informar:

  • Nombre o denominación social, domicilio, correo electrónico.
  • Los distintos trámites que deben seguirse para celebrar el contrato.
  • Si el prestador va a archivar el documento electrónico en que se formalice el contrato y si éste va a ser accesible.
  • Los medios técnicos que pone a su disposición para identificar y corregir los errores en la introducción de los datos.
  • La lengua o lenguas en las que podrá formalizarse el contrato.

Según el artículo 6 de la Directiva 2011/83/UE , se debe informar además:

  • Teléfono y fax.
  • Los procedimientos de pago, entrega y la fecha en la que el comerciante se compromete a entregar los bienes.
  • Condiciones, plazos y procedimientos de desistimiento (indicar que el consumidor deberá asumir el coste del transporte para la devolución)
  • Recordatorio de la existencia de una garantía jurídica de conformidad para los bienes.
  • La existencia de asistencia posventa al consumidor y garantías comerciales

Es importante también incluir en esta sección un aviso sobre el uso de cookies y explicar con qué fin se utilizan.

Desistimiento:

Según el  art. 68 de RD 1/2007, el consumidor tiene el derecho de desistir el contrato sin dar ningún motivo.  El comerciante debe informar sobre este derecho.  Se ejerce mediante una notificación al comerciante o mediante la devolución directa de los bienes.

La Directiva 2011/83/UE (art. 9), alarga el plazo que tiene el consumidor para comunicar al comerciante que ejercerá este derecho. Siendo este nuevo plazo de 14 días, desde que recibe los bienes o desde que se celebra el contrato para servicios.  Además la misma directiva, indica que tiene 14 días para entregar el bien al comerciante, una vez que se ha comunicado al comerciante que se hará ejercicio de este derecho. El comerciante tendrá 14 días para reembolsar el dinero al consumidor, una vez notificado y podrá esperar hasta recibir el bien. Art. 13 de la directiva.

En caso de desistimiento del contrato por el consumidor el comerciante debe reembolsar todos los pagos recibidos por el consumidor , incluidos los correspondientes a los gastos de envío. Deberá utilizar el mismo método de pago que utilizó el consumidor. Si el consumidor elige otro medio de transporte más caro, deberá pagar la diferencia. Los gastos de envío de la devolución corren por cuenta del consumidor (art. 101 RD 1/2007).

Es además interesante saber que el consumidor está autorizado a realizar las mismas manipulaciones que harían en un comercio normal, antes de devolver el producto.

Garantías:

El consumidor tiene derecho a la reparación del producto, a su sustitución, a la rebaja del precio o a la resolución del contrato. La ley no indica un plazo sino que dice que debe ser razonable. La reparación será gratuita incluyendo los gastos de envío. Si concluida la reparación el producto sigue siendo no conforme con el contrato, el consumidor podrá exigir la sustitución del producto, rebaja del precio o cancelación del contrato. El consumidor podrá elegir siempre y cuando su elección no represente un costo desproporcionado para el cliente. Los plazos de garantía mínimos son de 2 años para bienes nuevos y de 1 año para productos de segunda mano. La acción para reclamar el cumplimiento de la garantía prescribirá a los tres años desde la entrega del producto. Art. 118-123 RD 1/2007.

IVA e impuestos:

El IVA o impuestos se pagan de acuerdo al lugar donde esté establecida la empresa. Si las ventas en un determinado país de la UE superan los 35.000€ a 100.000€ (según el estado), entonces el comerciante deberá registrarse a efectos de IVA en ese estado y aplicar el tipo de IVA aplicable a ese estado.

Las ventas realizadas a Canarias están exentas de IVA y será el consumidor el que pague en destino el IGIC, los costes de aduana y despacho.